QUÉ DULCE ERES, AMOR
Itzíar López Guil
Cómo reaviva tu voz el
muerto manantial de
la justicia, ese rincón que ayer fue nuestro
sin saberlo.
Como si nada hubiese sido
este rodar los días
y las noches por una brizna de luz.
Por este almíbar tuyo que
hoy se filtra y
vuelve a alimentar la vieja tierra.
QUE DOCE ÉS, AMOR
Como reaviva a tua voz o
morto manancial da
justiça, esse recanto que
ontem foi nosso,
sem sabê-lo.
Como se nada houvesse sido,
este rodar dos dias
e das noites por um fio
de luz.
Por esta doçura tua que
hoje se filtra e
volve a alimentar a velha
terra.
Ilustração: Prime Vídeo.
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